La Haine-Galiza entrevista a Carlos Morais

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No son tiempos de consensos, de conciliaciones, son tiempos sin embargo de superar los laberintos a cortoplazo del electoralismo y el parlamentarismo

Se ha realizado recientemente en Compostela, capital de la Patria, una manifestación qwe solicitaba una ruptura democrática y soberanía para el pueblo trabajador galego. Sorprende en esta manifestación la presencia entre algunos, del BNG, partido que en los últimos años estaba muy alejado de estas posiciones. Queremos hablar con Carlos Morais, de NÓS-UP, para comentarnos estos últimos movimientos políticos y que nos hable del futuro de Galiza.

LH- En primer lugar ¿Qué valoración realizas de la manifestación del pasado día 3 de marzo?

C.M. Lo más destacado es que esta movilización, que culminaba en una corta pero intensa campaña de agitación y movilización en pro de la soberanía nacional de Galiza, por la ruptura democrática y un proceso constituyente galego, sienta unas bases que deben propiciar la apertura de un nuevo ciclo político en Galiza.

La unidad de acción entre el independentismo socialista representado por NÓS-UP, con el BNG, con centrales sindicales como la CIG y la COG, otras fuerzas soberanistas como Causa Galiza y el MpB, y diversas entidades sociales del entorno, es algo inédito, que puede sorprender, pero es imprescindible para situar la soberanía nacional galega en la agenda política de nuestro País, no como simple y abstracto derecho democrático, sino como condición esencial para poder resolver los graves problemas y las brutales agresiones que padece nuestro pueblo.

Un iniciativa que recobra máxima actualidad en las reuniones para mantener los principios históricos de auto-organización y alianzas entre fuerzas de la izquierda patriótiica, frente a los que optan y justifican vergonzosos acuerdos estratégicos con el españolismo socialdemócrata.

LH- Varias organizaciones políticas, sociales, y sindicales participaron en esa manifestación. ¿Crees posible la continuidad de esta dinámica?

C.M. La Unidad Popular está dispuesta a contribuir con sus modestas pero activas fuerzas a la construcción de un espacio soberanista, de izquierda anticapitalista y feminsita, con todas aquellas organizaciones políticas y sociales que, respetando el pluralismo político e ideológico coincidan en la necesidad de vertebrar alianzas amplias en base a programas avanzados.

La auto-organización nacional del pueblo galego es un principio indiscutible. Sin fuerzas propias Galiza carece de futuro. No es posible aplicar políticas de izquierda si carecemos de capacidad de decisión, si continuamos siendo una nación sometida a la opresión y explotación de España.

Si el cambio de rumbo soberanista y de izquierda que el BNG está implementando es sincera, y no una simple maniobra táctica para recuperar el espacio perdido en el ámbito social, político y electoral, bienvenido sea. Aún es prematuro diagnosticar la apuesta decidida por esta nueva estrategia, no tenemos suficientes conocimientos sobre los grados de consenso interno, además de la dimensión y profundidad de las contradicciones existentes en su seno. Sólo el tiempo confirmará si esta es una apuesta decidida o un simple engaño.

Sin embargo, NÓS-Unidade Popular está decidida a acompañar este imprescindible proceso de acumulación de fuerzas para construir masa social crítica y consciente que permita avanzar hacia la independencia y una sociedad socialista superadora del patriarcado.

Coincidiremos con todas aquellas que luchen por estes objetivos, con todas las fuerzas, colectivos, organizaciones, activistas sociales, que consideran que ante la multicrisis que padece el Estado español, por parte del campo obrero y popular hay que buscar una salida política que pasa por la ruptura democrática y un proceso constituyente galego. No son tiempos de consensos, de conciliaciones, son tiempos sin embargo de superar los laberintos a cortoplazo del electoralismo y el parlamentarismo. La calle debe ser el centro de gravedad de la lucha obrera, nacional y popular.

Superando cualquier expresión de timoratismo y de complejos que desarmaron en las últimas dos décadas la liberación nacional y social debemos tener como horizonte que nuestra lucha busca la instauración de un gobierno obrero y popular, patriótico y feminista. Nosotros ya hemos expresado medidas concretas para ese escenario de genuina transición y apertura de un proceso constituyente, son más de 500 medidas plasmadas en el PTRP, el Programa Táctico para la Rebelión Popular.

Si todas las fuerzas que convocamos la movilización del 3 de marzo tienen la determinación de proseguir, de consolidar espacios de trabajo en común, nosotros no vamos a ser obstáculo alguno, todo lo contrario, avanzaremos hasta el final.


LH. Sin embargo, por el momento, no hay perspectivas de unidades orgánicas…

C.M. No estamos en esta fase. Actualmente nos encontramos en una etapa de exploración mútua. Hay muchos perjuicios acumulados, muchas inercias, incomprensiones, heridas, agravios, que sólo se pueden superar mediante una praxis común, un diálogo franco y sincero, una interacción de los agentes, forjada en las luchas del presente y las que vendrán. Hay que facilitar la máxima interlocución y complicidad, superando hegemonismos y facilitando la concreción de esa atmósfera subjetiva de entendimiento, presente en la militancia y en los activistas sociales, tal como reclamaa nuestro pueblo.

Hoy es necesario contribuir, con los ritmos adecuados, a reforzar y dotar al pueblo trabajador galego de herramientas defensivas, pero también de combate, amplias e unitarias, que frenen la ofensiva burguesa, la asimilación que padecemos por el proyecto imperialista español, el saqueo de nuestros recursos minero-energéticos por las transnacionales. Es preciso inyectar moral de victoria y de que, si, se puede con ellos.

Es necesario contribuir a la convergencia de las luchas sectoriales, locales, parciales, con las de ámbito más político y estratégico. Hay que armar al pueblo trabajador galego con un programa transformador y revolucionario para vencer. Debemos pues, contribuir a la acción obrera y popular en clave genuinamente soberanista, feminista y anticapitalista. Hay que preparar las bases para una contraofensiva obrera, nacional y feminista.

LH- Has dicho en varias ocasiones que sólo la soberanía y la independencia pueden garantizar la existencia de Galiza como nación. ¿En qué estado está hoy en día Galiza en lo económico, social, político…?

Galiza se encuentra en una delicada situación de sobrevivencia como Pueblo y Nación ante el agravamiento de la dependencia nacional que padece por parte de España, y por lo tanto de las graves consecuencias que provoca en los más profundo de las entrañas de nuestra identidad nacional.

Nuestro pueblo trabajador padece directamente en sus condiciones de vida la carencia de soberanía. El gobierno autonómico de Feijó, una mera sucursal de Mariano Rajoy, tan sólo pretende perpetuar y profundizar la explotación de nuestros recursos, implementar las recetas neoliberales impuestas por Bruselas vía Madrid que sólo provocan desempleo, pobreza, exclusión social, emigración, dolor y miseria, básicamente entre las mujeres, jubilados/as y jóvenes.

Las señales básicas de nuestra identidad nacional, el idioma galego, se encuentran en una delicada y preocupante situación, por la aceleración de las políticas asimilacionistas que implementa el proyecto excluyente español. No sólo nos referimos a la derecha representada por el PP y el PSOE, también a la izquierda española con presencia en nuestro País.

Decenas de miles de personas perdieron o tienen bloqueados sus ahorros en el auténtico corralito de las “preferentes”, permitido primero por los gobiernos del PSOE y ahora por los del PP; cientos de familias están siendo desahuciadas de sus viviendas; más de trescientos mil trabajadores y trabajadoras están desempleadas; los enfermos/as comienzan a fallecer, en la cada vez más deteriorada sanidad pública por el colapso, por la deficiente atención recibida; la juventud más preparada y formada tiene que emigrar, en lo que supone un auténtico “éxodo de cerebros” que necesita la Patria a construir, agravando la ya de por sí crisis demográfica que padecemos…

Las multinacionales extractivas están asaltando nuestros ríos y variados recursos energéticos convirtiendo al País en una mina a cielo abierto que sólo provoca contaminación ambiental, envenenamiento de nuestro suelo, subsuelo, desolación entre las poblaciones afectadas, más dependencia y por lo tanto más pobreza. Continuan aniquilando nuestros ríos con centrales hidroeléctricas innecesarias, destruyendo la costa con estrategias turistificadoras derrochadoras…, en definitiva, nos encontramos ante una situación de auténtica emergencia nacional.

Con este diagnóstico es difícil no concluir que sin independencia y soberanía nacional no se puede construir una nueva sociedad con justicia social, el Socialismo, que solucione los problemas del presente.


LH- La represión parece haber aumentado mucho en Galiza, tanto en el plano cuantitativo como en el cualitativo. ¿Qué puedes comentarnos sobre este tema?

Ante la grave crisis del capitalismo senil y sus particulares expresiones en el Estado español y por tanto en Galiza, con la brutal ofensiva de recortes y supresiones de derechos y libertades alcanzadas por la clase obrera en décadas de luchas, la burguesía endurece la represión contra las organizaciones populares.

Se está armando hasta los dientes porque es consciente des descrédito del régimen y del sistema entre cada vez más amplios segmentos de la clase obrera, de la juventud y de las mujeres. Es consciente del, cada vez más cerca, escenario de una explosión social.

Que la rebelión popular se está convirtiendo en una alternativa cada vez más viable. Es por eso que el control social, la manipulación y la mordaza mediática, la supresión de las libertades básicas, la militarización social, aumentan.

Saben perfectamente que la resistencia popular incrementará paralelamente la gravedad y universalización de las condiciones laborales y sociales decimonóniias que pretenden imponer. La clase obrera no va a permitir de forma pacífica ser aplastada a la fuerza por una nueva dictadura bajo nuevos disfraces.

Acaba de salir de prisión el compañero Telmo Varela, un sindicalista, un obrero del naval, secuestrado 2 años en las prisiones españolas por el único delito de promover la lucha obrera coherente y combativa. Pero actualmente Galiza aún cuenta con más presos, 6 presos políticos por defender los intereses de nuestra Patria.

LH- Ya para finalizar, fuera de Galiza existe la impresión de ser este un país conservador y no luchador. Como rebatirías estas impresiones que realmente existen y que diríias de nuestro pueblo en su vertiente más combativa?

Este es uno de los muchos tópicos racistas impuestos y divulgados por España sobre Galiza y las galegas. Feijó es presidente de la Junta de Galiza con tan sólo el apoyo directo de 1 de cada 4 galegas. Los datos estadísticos y electorales están ahí para corroborrarlo.

La realidad desmiente esto. La clase obrera galega se adhiere con mayor participación a las huelgas generales que en otras naciones oprimidas por España, mitificadas como ejemplo de pueblos combativos; el grado de conflictuosidad laboral es muy superior a la media estatal.

Hoy la resistencia popular, el empleo complementario de todas las formas de lucha por parte del pueblo trabajador galego, es una realidad bien conocida.

Gracias, Carlos, por tus respuestas y desearos que estas luchas de las que nos acabas de hablar tengan continuidad en el tiempo y puedan ofrecer sus frutos en un futuro próximo.

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