Entrevista a Carlos Morais sobre el actual proceso de negoaciación entre las FARC-EP y el gobierno colombiano

Carlos Morais de Primera Línea y el Comandante Iván Márquez de las FARC-EP.

El número 52 del semanario Sermos Galiza, editado el viernes 21 de junio, publica una entrevista al Secretario-general de Primeira Linha sobre el actual proceso de negociación entre las FARC-EP y el gobierno colombiano.

Como se llega a esta negociación y que supone, no sólo para Colombia, sino también para el continente

Las FARC consiguieron sentarse a negociar el gobierno oligárquico de Juan Manuel Santos después de casi medio siglo de ejemplar resistencia popular, complementando todas las formas de lucha, destacando la lucha guerrillera, ante la imposibilidad de movilizarse legalmente sin sufrir la eliminación física.

La alternativa guerrista del gobierno colombiano, siguiendo las directrices de los Estados Unidos, provocó el fracaso de las negociaciones del Caguán en 2002. La modernización y extensión del ejército burgués, la incorporación de sofisticadas tecnologías en el conflicto, la intervención directa de los yanquis y otras potencias, mediante la aplicación del Plano Colombia, buscaban derrotar a la insurgencia comunista. Diez años de intensificación de la guerra constataron de nuevo el monumental fracaso de la alternativa de derrotar militarmente a las FARC-EP.

La guerrilla desde prácticamente su fundación en 1964 defendió una salida negociada. Tras la sustitución en 2010 de Uribe por Santos, el comandante en jefe de las FARC, Alfonso Cano, dedicó enormes energías en abrir canales de comunicación que cristalizaron en el proceso de diálogo de La Habana, iniciado en Oslo en octubre de 2012. Pero el gobierno que hoy negocia en la capital cubana con la Delegación de Paz de las FARC es el mismo que mandó matar a Alfonso Cano.

Cerca de nueve meses de negociación sirvieron para demostrar que las FARC, en sintonía con el movimiento popular colombiano, tiene una alternativa integral de País y de sociedad para Colombia, basada en la soberanía y en la justicia social.

Por ahora existe un pre-acuerdo sobre la cuestión agraria, pero no será definitivo hasta alcanzar un acuerdo global

La paz con justicia social -no la claudicación política y la entrega de armas que desea la oligarquía-, significaría la apertura de un proceso constituyente con todos los cambios estructurales que esto conlleva.

Las FARC proponen atrasar un año las elecciones para facilitar la negociación. Que implica esta oferta

El gobierno de Santos sigue negándose a firmar una trégua en pleno proceso de negociación tal como solicita la guerrilla comunista. En La Habana se habla de paz pero sobre el terreno continúa aplicando la doctrina militar dirigida por el Pentágono, trasladando campesinos de sus tierras, realizando masacres, matando líderes sindicales e indígenas, aplicando el terror con apoyo del paramilitarismo, para así apoderarse de más millones de hectáreas y entregar las riquezas minerales de colombia a las multinacionales.

Santos y la oligarquía no desean un verdadero acuerdo de paz. Tan sólo buscan la derrota de las FARC y por lo tanto la claudicación de la claudicación de la lucha popular por una Nueva Colombia, la Patria Grande y el socialismo.

Emplea las negociaciones como un arma electoral para poder revalidarse en la presidencie en 2014.

Las FARC proponen retrasar esa convocatoria hasta alcanzar un acuerdo sólido y solvente que facilite abrir un proceso constituyente y por lo tanto la democratización que permita al movimiento popular participar en el proceso electoral. Algo lógico y sensato.

Pero Santos emplea la dialéctica de guerra y negociación para mantener los privilegios de una oligarquía terrorista.

¿Cuál es el estado en América Latina de los diferentes movimientos que luchan por superar el capitalismo?

La Revolución Bolivariana en Venezuela ha contribuido a reforzar la ejemplar resistencia de Cuba y de las FARC frente a la ofensiva neoliberal que en la década de los noventa del siglo pasado arrasó los pueblos de la América Latina y el Caribe, convirtiendo sus Estados en colonias o semicolonias de los Estados Unidos y de las multinacionales.

Chávez rearmó la agenda de los movimientos populares y de la izquierda transformadora incorporando sin complejos ni timoratismos a la alternativa revolucionaria, y por lo tanto la defensa de la ecuación Soberanía/Independencia Nacional y Socialismo, pero también el proyecto integrador bolivariano, supranacional, que forma parte de la doctrina de las FARC.

Posteriormente a la primera victoria de Chávez en 1998, se produjeron transformaciones menos ambiciosas en Bolivia y en Ecuador. Este proceso permitió una modificación de la correlación de fuerzas y un claro impulso de las posiciones progresistas en la inmensa mayoría del continente, con influencia a escala mundial.

Sin embargo, a día de hoy, son enormes los desafíos de la Revolución Bolivariana tras los dictados de los Estados Unidos, pero también de la UE, pretenden mediante la desestabilización y la aplicación de tácticas de guerra de quinta generación derrocar al gobierno legítimo de Nicolás Maduro. La Revolución se encuentra en una encrucijada histórica: sino profundiza en la vía socialista y derrota a la oligarquía, perecerá. Esto provocaría una catástrofe en las luchas y conquistas de las mayorías oprimidas y excluídas del continente y del mundo.

Pero en ese caso el Socialismo/Comunismo seguirá siendo la única alternativa posible al caos sistémico y crisis estructural que padece el capitalismo.

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Galego

O número 52 do semanário Sermos Galiza, editado sexta-feira 21 de junho, publica entrevista ao Secretário-geral do Primeira Linha a respeito do atual processso de negociaçom entre as FARC-EP e o governo colombiano.

Como se chega a esta negociaçom e que supom, nom só para a Colômbia, mas para o continente?

As FARC conseguírom sentar a negociar o governo oligárquico de Juan Manuel Santos após quase meio século de exemplar resistência popular, de complementaçom de todas as formas de luita, com destaque para a guerrilheira, perante a impossibilidade de agir legalmente sem sofrer a eliminaçom física.

A alternativa guerreirista do governo colombiano, seguindo as diretrizes dos Estados Unidos, provocou o fracasso das negociaçons do Caguán em 2002. A modernizaçom e alargamento do exército burguês, a incorporaçom das mais sofisticadas tecnologias no conflito, a intervençom direta dos ianques e outras potências, mediante a aplicaçom do Plano Colômbia, procuravam derrotar a insurgência comunista. Dez anos de intensificaçom da guerra constatárom novamente o monumental fracasso da alternativa de derrotar militarmente às FARC-EP.

A guerrilha desde praticamente a sua fundaçom em 1964 defendeu umha saída negociada. Após a susbtituiçom em 2010 de Uribe por Santos, o comandante-em-chefe das FARC, Alfonso Cano, dedicou enormes energias em abrir canais de comunicaçom que cristalizárom no processo de diálogo da Havana, encenado em Oslo em outubro de 2012. Mas o governo que hoje negocia na capital cubana com a Delegaçom de Paz das FARC é o mesmo que mandou matar a Alfonso Cano.

Perto de nove meses de negociaçom servírom para demonstrar que as FARC, em sintonia com o movimento popular colombiano, tem umha alternativa integral de País e de sociedade para a Colômbia, baseada na soberania e na justiça social.

Por agora existe um pre-acordo sobre a questonm agrária, mas nom será definitivo até atingir um acordo global.

A paz com justiça social -nom a claudicaçom política e a entrega de armas que deseja a oligarquia-, significaria a abertura de um processo constituinte com todas as mudanças estruturais que isto conleva.

As FARC proponhem atrasar um ano as eleiçons para facilitar negociaçom. Que implica esta oferta?

O governo de Santos segue negando-se a assinar umha trégua em pleno processo de negociaçom tal como solicita a guerrilha comunista. Na Havana fala de paz mas sobre o terreno continua aplicando a doutrina militar dirigida polo Pentágono, deslocando camponeses das suas terras, realizando massacres, matando líderes sindicais e indígenas, aplicando o terror com apoio do paramilitarismo, para assim apoderar-se de mais milhons de hetares e entregar as riquezas minerais da Colômbia às multinacionais.

Santos e a oligarquia nom desejam um verdadeiro acordo de paz. Tam só procuram a derrota das FARC e por tanto a claudicaçom da luita popular por umha Nova Colômbia, a Pátria Grande e o Socialismo.

Emprega as negociaçons como umha arma eleitoral para poder revalidar-se na presidência em 2014.

As FARC proponhem adiar essa convocatória até atingir um acordo sólido e solvente que facilite abrir um processo constituinte e por tanto a democratizaçom que permita ao movimento popular participar no processo eleitoral. Algo lógico e sensato.

Mas Santos emprega a dialética de guerra e negociaçom para manter os privilégios de umha oligarquia terrorista.

Qual é o estado na América Latina dos diferentes movimentos que luitam por superar o capitalismo?

A Revoluçom Bolivariana na Venezuela contribui a reforçar a exemplar resistência de Cuba e das FARC frente a ofensiva neoliberal que na década de noventa do século passado arrasou os povos da América Latina e o Caribe, convertendo os seus Estados em colónias ou semicolónias dos Estados Unidos e das multinacionais.

Chávez rearmou a agenda dos movimentos populares e da esquerda transformadora incorporando sem complexos nem timoratismos a alternativa revolucionária, e por tanto a defesa da equaçom Soberania/Independência Nacional e Socialismo, mas também o projeto integrador bolivariano, supranacional, que forma parte da doutrina das FARC.

Posteriormente a primeira vitória de Chávez em 1998, produzirom-se mudanças menos ambiciosas na Bolívia e no Equador. Este processo permitiu umha modificaçom da correlaçom de forças e um claro impulso das posiçons progressistas na imensa maioria do continente, com influência a escala mundial.

Porém, a dia de hoje, som enormes os desafios da Revoluçom Bolivariana após o falecimento do comandante Hugo Chávez em março. A extrema-direita, seguindo os ditados dos Estados Unidos, mas também da UE, pretendem mediante a desestabilizaçom e a aplicaçom de táticas de guerra de quinta geraçom tombar o governo legítimo de Nicolás Maduro. A Revoluçom acha-se numha encruzilhada histórica: senom aprofunda na via socialista e derrota a oligarquia, perecerá. Isto provocaria umha catástrofe para as luitas e as conquistas das maiorias oprimidas e excluidas do continente e do mundo.

Mas nesse caso o Socialismo/Comunismo seguirá sendo a única alternativa possível ao caos sistémico e crise estrutural que padece o capitalismo.

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